Los Padres
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Los Padres. Los padres no son perfectos. Mucha gente lleva dos mascaras con sus padres: una para afuera, para sonreír y no enseñar rencor, frustración o rabia, y otra para adentro, que muestra todo lo contrario. Supongo que lo que todos los hijos queremos es que nos quieran. Todos sabemos que los padres quieren a sus hijos pero queremos verlo, queremos que se demuestre: SENTIRLO. El problema es que sí, que si a mi hijo le pasa algo yo me quito la vida, que yo por el muero o mato o hago lo que sea, sí, pero luego a la hora de la verdad eres incapaz de preocuparte nada más que de ti y tratas a tu hijo/a como una propiedad mas, como algo que está ahí y crece solo, sin más necesidad que la comida que tu le das, y eso no es así. A mí y a muchos nos hubiera gustado muchas cosas. Y muchos llevan esas dos mascaras, una para afuera para convencerse de que todo está bien, de que los quieres y que nunca han hecho nada malo contigo ni has tenido que sufrir por culpa de ellos y otra para dentro en la que te haces daño porque no dejas de recordar, no puedes olvidar todo lo que te paso, como te han tratado, todas las situaciones en las que tu padre o tu madre no te trataron como tu esperabas, no lucharon por ti, no te demostraban que te querían y por tanto te hicieron sentir como algo sin valor, como un souvenir que amontona polvo en un rincón y que en su día les hizo sonreír. Los hijos solo queremos que nos quieran pero no que nos quieran como todos sabemos que nos quieren, sino que nos quieran de verdad, por nosotros mismos y no solo por ser sus hijos. Queremos que den su vida por nosotros, que seamos el centro de la misma, que no nos hagan sentir como que somos algo mas de su vida sino su vida misma. Sé que es mucho pedir y que es imposible de cumplir pero no sé, nosotros solo queríamos que nos quisieran o al menos que nos lo hicieran sentir. |



